miércoles, 1 de agosto de 2018

Me paro de pie - San Cadilla Norte | 01-08-2018

Me paro de pie

(Como lo dice Jorge Pietra Santa).

Primero lo primero y segundo lo segundo, diría Eduardo Tercero, nuevo defensa Pay de Piña.

Como ya sabemos, el lunes pasado un niño Pandi fue a ver a su ídolo Rogelio Funes Mori para que le firmara alguna camisa, tomarse una foto y darle la mano. No le iba a pedir prestado ni a golpearlo por andar con una ex novia (pos era un niño, pues).

Pero el argentino, no sé por qué razón o por lo que sea, no salió y dejó con las ganas al niño pero, en el camino, el baby Pandi se cruzó con el señor Arturo Alfonso González González, quien lo atendió como rey.

Aquí el tema, por lo pronto, no es Rogelio, sino el llamado "Ponchito".

El volante goleador, porque fue el máximo romperredes mexicano del torneo pasado, mostró una característica muy de él, pero muy poco habitual en los jugadores, al menos en México.

No estoy diciendo que ninguno otro no la tenga, pero Alfonso sí la posee muy marcada.

Les cuento que el hijo del señor y la señora González es, sin temor a equivocarme, de los jugadores más conscientes de la importancia que un futbolista tiene ante la sociedad, ante la afición y demás quienes los rodean.

Lo hecho el lunes por el morro nacido en Reynosa, Tamaulipas, no es más que una acción más de su cultura, de su idiosincrasia y educación. No fue fingido, no fue de "Pues no me queda otra".

"Él es así, es un gran-gran chico, es amable, educado y muy buena persona. No se aisla de su papel, está consciente que debe ser ejemplo para la sociedad", me contó mi Judas Jugador Napolitano, quien lo conoce muy bien.

Aplausos africanos

Bueno, pues ayer vi un tuit de un africano, un señor llamado Clichy Skillz, quien es coach de una academia de futbol en Nairobi, Kenya.

Este coach está al frente de grupos de niños con muuuy escasos recursos, pero con muchas ganas de jugar al futbol.

Pues resulta que quien ha ayudado a tener balones y tenis de futbol a los niños de esa lejana región del África Oriental, es nada más ni nada menos que "Ponchito" González.

"Academia de futbol de Kibera Elite (kesa) gracias @ArturoGlz10 por su generosa donación. Los jóvenes jugadores de las favelas de Kibera no podían esperar a usar sus nuevas pelotas y tenis. Somos tan felices. Muchas gracias".

Eso lo escribió en su Twitter @Clichy-Skillz.

Este tuit lo escribió Clichy el 25 de abril de este 2018, por lo que el envío de balones y tenis se fue mínimo unos 15 días antes.

Pues ese mismo 25 de abril "Ponchito" les respondió: "¡Espero verte pronto! Salúdame a los niños, de mi parte".

Y que mi compa Clichy le responde de nuevo: "Esperamos verte pronto también. Serás muy bien recibido en la favela Kiberia. Paso tus saludos a los niños. Dios te bendiga".

¿Y saben lo que lo hace más grande a este jugador Pandi?, que eso fue hace tres meses y una semana y nunca lo dio a conocer.

Si nos dimos cuenta fue porque el lunes se portó de maravilla con un huerquillo y el destino y sus buenas acciones hicieron que saliera a la luz lo que había hecho en abril.

No les pedimos a los jugadores que hagan lo mismo, porque cada quien es como quiere ser, y si no les nace, pasa nada.

Pero sí que de perdido no sean tan arrogantes, crecidos y poco sensibles con los niños que los visitan. Y así hay muchos, de todos los equipos.

Se creen tocados por Dios que hasta sienten que darle la mano a un niño fan es pérdida de tiempo.

Yo insistiré siempre, raza: no idolatren a los jugadores, no los defiendan nomás porque son de su equipo. Para ustedes ellos son dioses, pero para ellos muchas veces ustedes son nada, siendo que el aficionado es el que les paga, pero hay excepciones.

Bien, bien, muuuy bien por don Arturo Alfonso González González, el mejor goleador mexicano del torneo pasado y, sin temor a equivocarme, de los top en México que están conscientes de lo que es: un ejemplo para la niñez.

No te conozco, "Ponchito", ni me interesa hacerlo, pero qué gusto que seas así.

PD: Y sí, le pongo un Oxxo... ¡y hasta con doble cajero!

Tres años

Hoy se cumplen mil 95 días de que el BBVA abrió sus puertas de manera oficial.

Esa tarde del 1 de agosto del 2015 entraron a pisar la cancha el presidente Enrique Peña Nieto, el Gobernador Rodrigo Medina (¡cuál gallina enterrada, he aquí la maldición del BB, por Dios!), entre otras personalidades.

Rayados partió con una gran ilusión aquel agosto del 2015, llenaba su estadio desde el inicio, pero poco a poco, torneo a torneo, esto ha ido disminuyendo.

Al grado que para este Apertura 2018 aún faltan miles de abonos por venderse. En otros Apertura se acababan antes de que comenzara el torneo, y ahora ya vamos para la fecha 3 y todavía faltan, repito, miles y miles por venderse.

La directiva dice que 5 mil, pero acudiendo al historial de versiones de los dirigentes Rayados, tengo todos los argumentos para dudarlo. La credibilidad es ínfima.

Al preguntarle a Tonatiuh Mejía el por qué cree que aún no se hayan acabado los abonos y que la gente se ha ido alejando, el directivo le adjudica a lo deportivo y sus resultados un porcentaje no de tanto peso.

Señores, al ver ese análisis confirmo el por qué aún no logran lo anhelado: el título.

Si adentro creen, porque así lo declaró ayer su dirigente, que los resultados del equipo no están pesando tanto en que su afición ya no agote los abonos, si adentro verdaderamente creen eso, difícilmente llegarán al objetivo.

No me extraña ese pensamiento. No me extraña nada.

Insisto: me gusta su DT Diego Alonso, me gusta su equipo y su objetivo. Me gusta lo deportivo.

¿Y la dirigencia?... con decirles que hasta los mismos aficionados Rayados la critican.

La asistencia ha venido marcadamente a menos, y ahí aseguran que no es por los resultados.

PD: Con ese análisis estamos fritos.