lunes, 23 de julio de 2018

Celos 'Monumentales' - San Cadilla Reforma | 23-07-2018

Celos 'Monumentales'

En serio que el regreso de Cruz Azul al Estadio Azteca le caló gaaacho a algunos de mis amigos del Ame.

Claro que más de un americanista tuvo que adaptarse a la invasión de La Máquina al Coloso de Santa Úrsula, pero los que aparentemente traen la tripa hecha nudo son los integrantes de la barra La Monumental y lo demostraron el sábado.

El día del regreso de Cruz Azul al Coloso de Santa Úrsula fue como un sueño hecho realidad para los vendedores que chambean en las carpas de la explanada del estadio, pues ahora tendrán venta cada semana en el mismo lugar y eso los ha puesto felices a todos... Bueno, casi a todos.

Me contaron que del lado de Tlalpan y en un rinconcito a las afueras del estadio se encontraba un grupo de cuatro integrantes de La Monumental "protegiendo" esa pequeña porción de la explanada donde comúnmente la barra vende playeras cada que el América juega como local.

Ahí tienen a mis compadres, tirados en el suelo, aguantando el sol, apoyados en un diablo de carga, luchando por el patrimonio de la Monumental y viendo con recelo a esos aficionados celestes que por mucho que quieran llamar "casa" al Azteca, aparentemente tienen prohibido pisar ese espacio de 2x3 venerado entre los barristas azulcremas.

El problema es que los señores del Ame se soplaron al menos 6 horas haciendo guardia. Lo que además provocó que tuvieran que soplarse todos los festejos por el triunfo de Cruz Azul ante Puebla, pero eso sí con el negocio y el orgullo intacto.

Homenaje en naranja

Muchas veces los uniformes "retro", además de ser una bonita fórmula para hacer dinero aprovechándose de la nostalgia del aficionado, sirven para honrar algún momento glorioso del club que los lanza.

Yo no le voy a poner calificativos a la situación, pero la playera de visitante del Puebla remite con increíble obviedad a una época que, para quien no lo recuerda, no fue del todo bella para los aficionados camoteros, que en su momento, allá de 1996, repudiaron en su mayoría la forma en que la familia Abed le puso los colores de una de sus empresas al uniforme y al escudo (que ya antes habían cambiado) y además le cambiaron el mote a Los "Ejecutivos" -imposible olvidar a las botargas del encorbatado y su secretaria en el vacío Estadio Cuauhtémoc-.

Paradójicamente, con el "Maño" Ruiz en el banquillo y Carlos Muñoz en el ataque, La repudiada Franja Naranja llegó a Semis en esa temporada y hoy, como si eso fuera una gran hazaña, hay quienes, presas de una nostalgia desmemoriada, aplauden el modelito de Li-Ning porque "honra" a un equipo ¿de época?